lunes, 5 de mayo de 2008

Havana Graffiti (4)

Con el permiso de El Isleño reproduzco aquí su reseña sobre Havana Graffiti. ¡Gracias, amigo!



Sobre Habana Graffiti...

Por El Isleño

Les comentaba ayer que este fin de semana había terminado de leer Havana Graffiti, novela escrita por El Yoyo (un socio blogger como nosotros, que prefiere firmar con este seudónimo, “por el momento”)... veo también que Aguaya terminó esta lectura casi simultáneamente conmigo y que, a pesar de sus múltiples obligaciones familiares y el manejo de sus diferentes blogs, entradas y comentarios en los nuestros, ya publicó sus impresiones sobre el libro en sus “Desarraigos provocados”.

Ante todo especificar que este comentario nace del ”Isleño lector”, no del Isleño crítico literario que no soy, evidentemente, por tanto, mi acercamiento al texto es a partir de criterios emocionales, de contenido, más que de forma. Si está bien escrito o no, que lo diga alguien con esa capacidad y formación. Yo me voy a limitar a comentarles lo que como persona sentí al concluir su lectura.

Con este punto de referencia, mi identificación con este libro parte de haber vivido en el mismo tiempo y lugar que Carmelo por muchos años, de haber sido pionero, estudiante, de trabajar como Carmelo, de haber caminado por la misma Habana de los 90’s (y del siglo XXI, que aún son mis aceras y mis calles del día a día), por haber sentido la misma opresión y el mismo desaliento en alguna oportunidad... (lamentablemente, en lo único que no me puedo identificar tan fácilmente es con la “guara” o el éxito que tiene Carmelo con el otro sexo... L, que esa experiencia “no pasó por mí”). Me es muy fácil, por tanto, identificarme con una obra que habla de mí, de mi generación, de mis amigos, de gente que puede ser mi hermano o mi mejor socio… lo mejor del libro es que habla de NOSOTROS, de los cubanos, los del ayer reciente y de hoy... No vi en el libro una historia muy loca, ni desatinada, si con situaciones surrealistas que la hicieran inverosímil, no!!!... leí cosas de las que amigos me han contado, lo que vi con mis propios ojos en mis visitas a otros países... lo que les quiero decir es que Carmelo se podría llamar Manuel, Juan, Pedro, “Yusimisleidys”... ;-) es cualquiera de nosotros y es, a la vez, TODOS NOSOTROS.

Muchos de los que estamos dentro y de los que han salido de la isla, nos hemos preguntado las mismas interrogantes que Carmelo, hemos sufrido sus mismas dudas, sus temores, hemos dudado entre si es mejor permanecer en la Isla, por sus evidentes garantías sociales (estudio, salud, etc.) y/o la cercanía de la ayuda familiar y social, o “arriesgarlo todo” en un nuevo lugar, donde hay que partir de cero, sin familiares que te ayuden, sin garantías casi. Incluso después de haber emigrado ya con cierta garantía económica, Carmelo sigue cuestionándose si hizo bien. Es el entorno el que le repele. Se siente que ya no es de Cuba, pero no es de Alemania tampoco, como no será de España a pesar de su evidente cercanía cultural y emocional con su antigua y más preciada colonia... es “emigrante”, de cierta forma ha roto con su pasado y es difícil integrarse al futuro (no podemos olvidar que este Carmelo es “negro”, por tanto, es difícil de que se “confunda” con el biotipo caucásico originario de los países de Europa, a donde él ha emigrado). Pero aún en tales crisis existenciales, Carmelo mira atrás y se percata que la opción del retorno no es válida para él, que extraña su país y su cultura, su entorno social anterior, pero que él no salió de Cuba no solo porque quería tener dinero sino porque él quería disfrutar de “libertades” básicas que en su país le son vedadas...

Y yo creo que en eso radica la principal moraleja de esta obra. Se enfrenta a quienes repiten todo el tiempo que la emigración cubana de los últimos años es esencialmente económica. Sí, tiene una componente económica, porque es evidente que los aprietos económicos que hemos sufrido en los últimos 15 años han convertido el fenómeno en masivo, pero también tiene una componente sociopolítica, porque son gente que confiaron en el socialismo cubano y que se vieron traicionados, que un día se percataron que no tenías iguales libertades y derechos que “los demás, que lo demás países, que algunos cubanos con mayores posibilidades económicas o prebendas en nuestro país”... nos han enseñado que teníamos similares derechos y deberes que cualquier otro país, nos han enseñado a ser de los mejores del mundo en deporte, educación, salud, cultura, pero entonces es difícil aceptar que nuestra economía está entre las peores de América Latina, para no compararnos con otras regiones geográficas... y ahí vino el derrumbe, si se pudiera llamar así, de su “ideología”: no hay suficiente para comer, para vivir dignamente, pero es que tampoco tenemos iguales derechos, iguales posibilidades… estábamos bloqueados dentro de nuestro propio país: nos estaba prohibido alojarnos en un hotel sin ser cuadro o vanguardia (y yo puedo hacerles varios cuentos de cómo se reparten los bonos de “vanguardias”), nos estaba prohibido comprar una computadora, nos estaba prohibido comprar un video o un DVD, nos estaba prohibido contratar una gira turística a Santiago de Cuba o a Trinidad… ahora no podemos tampoco, pero por otras causas _ahora sí son económicas_, no porque lo tengamos prohibido... parece igual pero no lo es. Aún nos faltan muchos derechos básicos, inalienables, pero creo que nos irán llegando gradualmente...

Carmelo quería “tener derecho a...”, aquellos que se merecía en su opinión, aquellos incluso para los cuales la propia Revolución lo formó como profesional pero que nunca le garantizó plenamente. Por eso Carmelo se va de Cuba; por eso Carmelo no regresa, aún cuando no le va bien en país de adopción...

Una amiga entrañable siempre me recuerda que Ortega y Gasset escribió una vez: “yo y mi circunstancia”. Pues Carmelo piensa, actúa, nos muestra cuáles es él y sus circunstancias... ni más, ni menos; y justamente por eso es válido leerlo, adentrarse en su historia, analizarlo y compartir con él sus opiniones o a disentir, que a eso también tenemos derecho.

No hace mucho leía una entrevista que Ivis le hacía al Yoyo y él explicaba que su sueño era que este libro algún día se publicase en Cuba. Si yo tuviera algo que ver con el Instituto Cubano del Libro o el Ministerio de Cultura, incluso, con el Departamento de Cultura del CC del Partido, yo recomendaría inmediatamente la impresión masiva del libro del Yoyo y lo vendiera en la próxima feria de libros que se organizase en Cuba, porque este libro es didáctico y encierra varias enseñanzas para cualquier cubano: les muestra lo que tiene de bueno Cuba y lo que tiene de malo, le dice lo que tiene de bueno vivir en un país desarrollado y lo que tiene de aborrecible... les dice claro, “no vayas de ilegal que vas a pasar más trabajo que un forro de catre!!!!”, incluso le narra que aún siendo legal, no podrás insertarte en su sociedad sólo con desearlo con la vida; pero a la vez nos dice que aceptar las cosas como están (al menos como estaban cuando el terminó su novela) no es aceptable tampoco!!!... sin decirlo explícitamente, Havana Graffiti nos muestra que hay que luchar por el cambio aquí, ahora.

No quería cerrar este comentario sin decirles que esta novela se me pareció, conceptualmente, muy cercana a los planteamientos éticos de “Habana Blues”, la excelente película de Benito Zambrano: no es perfecta pero expone mi situación, mis vivencias, mis conflictos, y, por ello, merece estar entre mis preferencias. Quizá es por eso que voy a concluir este post con un par de canciones de la banda sonora de esa película, dos canciones que es como condensar esta novela en unos versos, es como escuchar esta novela con música... y aplaudirle!!!

Arenas de soledad.

Empezar de nuevo
sin destino y sin tener
un camino cierto que, me enseñe a no perder la fe
y escapar de este dolor sin pensar en lo que fue
¿cuanto aguanta un corazón sin el latido de creer?.

En lo bello en la verdad de la esperanza
de esta sed de amar
en los sentimientos que se quedan
sueños que perduran
y busqué y subí y fui preso entre las alas del amor
sin distancia y sin recuerdos
en las arenas de esta soledad.

Presa de un silencio roto
hijos del amanecer
que nunca alcanzó esa luz, tan confundida en el placer
y cierro los ojos, sólo para comprender
cuánto aguanta un corazón sin el latido de creer.”


"Sé feliz.

Si la soledad te enferma el alma
si el invierno llega a tu ventana
no te abandones a la calma con la herida abierta
mejor olvidas y comienzas una vida nueva
y respira el aire puro
sin el vicio de la duda.

Si un día encuentras la alegría de la vida
sé feliz, sé feliz, sé feliz, sé feliz
con los colores de una mariposa
vuela entre las luces de la primavera
si te imaginas que la lluvia te desnuda
juega en los mares que despiertan a la luna
y sé feliz, sé feliz, sé feliz, sé feliz
si la soledad te enferma el alma.”


(por cierto, de esta última hay una versión reciente, preciosa, en la voz de Luz Casal, a mí me la han regalado hace poco... es parte del CD “Vida tóxica”... escúchenla!!!)
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12 comentarios:

El isleño dijo...

Después de cerrado el post, me he quedado conectado con los ocultos lazos que me vinculan este libro con "Habana Blues" y, como para ratificarme a mi mismo si mi asociación era válida o no, me he quedado escuchando la banda sonora de esa película... y llego entonces a la conclusión de que, quizá la canción homónima me resulta aún más cercana _en letra y espíritu_ a la novela del Yoyo... miren lo que dice esa canción y les animo a que la vean en Youtube.com (http://www.youtube.com/watch?v=VYxz4xSF6YM) o la bajen en cualquier sitio de descargas y verán que nos deja con la misma sensación:

"Habana Blues.

Hoy, miro a través de ti, las calles de mi habana
tu tristeza y tu dolor, reflejan sus fachadas,
es tu alma y soledad, la voz, la voz de esta nación
cansada
solos tu y yo, en la ciudad dormida
solos tu y yo, besando las heridas
hay habana
cada vez te olvidabas más de ti, para apoyar mis sueños
pero sé que lastimé tu corazon, jugando con tus
sentimientos
fue la luz, esa que robé dejando a oscuras tus deseos, eh, eh
solos tú y yo, en la ciudad dormida
solos tú y yo, besando sus heridas
habana
y tengo que dejarte ir, poniendo el mar entre los dos
pagando el precio de otros que viven de la
contradicción
otra familia que quedó marcada por la separación
como luchar, con ese sol con la política y con dios"

Jinetero… ¿y qué? dijo...

Muchas gracias por tu opinión.

El isleño dijo...

a ti, por escribirlo, resumiendo en un volumen tantas historias y experiencias buenas y malas, el criterio y las sensaciones de muchos de nosotros, de aquí o de allá...

con un saludo, cordial siempre...

CubanInLondon dijo...

Comparto tu opinion de la publicacion del libro en Cuba. Sin embargo, como le mencione al Yoyo, me extran-aria, no solo porque el gobierno no lo autorizaria, sino tambien porque el pueblo quizas le de de lado a un testimonio tan cercano a su propia realidad. Recuerda que los cubanos nos adaptamos, no nos rebelamos.

Gracias por la visita por mi blog.

Saludos desde Londres.

El isleño dijo...

Hola, Cuban... en eso de que a la gente no le interese no estoy de acuerdo contigo. como en cualquier país no siempre la gente tiene similares objetivos y metas, pero creo que las críticas a determinadas situaciones, limitaciones y/o prohibiciones cubanas son evidantes y masivas, adoptadas por todo el mundo en la Isla...

Estoy convencido que ediciones de 5 o 1o mil ejemplares se agotarían en una semana (y esos son las cantidades editadas de libros como los de Padura o la edición de "Yo, Publio", el diario recientemente editado del artista plástico Raúl Martínez, "prohibido" por años por las detalladas descripciones o fantasías homosexuales de su autor (porque ese sí estaba con la revolución, al menos en lo formal, lo público, no estaba "mandado a matar" por eso)... o, como le sugería al Yoyo en otro comentario (creo que fue en mi blog) partir de esta novela para una película que pudiera ser dirigida por Fernando Pérez (sus temátias siempre se han acercado a las vivencias de personales marginados o incomprendido por la sociedad) o por Perugorría (lo respetan y lo dejerían que hicera cualquier filme) y, de esa forma, llegaría a mucha gente dentro de la Isla...

no sé, hermano, pero creo que si puede ser agradecido por el público de por acá...

CubanInLondon dijo...

Isle, dejame ver si me explico bien porque ayer andaba con prisa y ya te sabes el dicho "Visteme despacio que estoy de prisa".

La situacion cubana de los ultimos casi 20 an-os ha creado muchas reacciones, pero casi ninguna, salvo la rara manifestacion aqui y la invisible protesta all, casi ninguna que sea radical y que vaya al corazon del asunto que como todos sabemos acaba y termina con el gobierno y el bloqueo. Es por eso que el pueblo, siempre en el medio de este tira y encoge, se adapta, se acostumbra y sobrevive. Es en esta situacion en la que la novela del Yoyo nos llega. Como a ti me impacto su manera franca y sincera de escribir y confieso que cuando la cogi en mis manos, en mi segundo dia de vacaciones en Malasia, tuve dudas ya que me habia acabado de leer la excelente novela de Khaled Hosseini "Un Millar de Soles Esplendidos" (la resen-a estara en mi blog en un par de dias). Sin embargo desde las primeras paginas la historia del Yoyo me envolvio hasta tal punto que la lei dos veces en un espacio de diez dias.

Y ahi esta el quid de la cosa, hermano.

La segunda vez que la lei lo hice, no desde el punto de vista de quien vive en Londres desde el '97, sino desde el punto de vista de quien se ha quedado en la isla todo este tiempo. Y me vinieron a la mente situaciones similares de obras que encaran un dilema particular y con el paso del tiempo la gente le vira la espalda porque recordar es mas doloroso que reconocer los errores del pasado. En esto me baso en la experiencia sovietica de la Segunda Guerra Mundial y las peliculas latinas (sobre todo peruanas, argentinas, brasileras y chilenas) que nos llegaban a finales de los 70 y durante los 80. Si te acuerdas tan bien como yo, llego un momento en que los ciudadanos de los paises que menciones dijeron: "Hasta cuando guerra, hasta cuando junta!"

Creeme cuando te digo que si tuviera el dinero suficiente optaria por el libro del Yoyo, quiero decir correr el riesgo de publicarlo y marketearlo, a pesar de la existencia de otras obras con tematicas similares. Pero por razones muy personales me cayo bien Carmelo. Esas escenas donde el Yoyo describe Monte son inolvidables, sobre todo porque fue/es real. Pero el pragmatico/realista que ha hecho su domicilio dentro de mi me pregunta: "Y tu estas seguro que alguien que perdio parte de su familia, en la vida real, en el '94, va a querer leer eso?" "Y tu piensas que a alguien, que se ha hecho rico a costa de robarle al estado ( y asi emular a los que le roban al pais), le va a interesar un libro asi?"

Voy a termina diciendote que en el 2007 estuve en Cuba y fui a la Feria del Libro de la Habana. En un estante encontre el libro con el que empece la resen-a mia de la novela del Yoyo, "Virgilio Pin-era en Persona". Cuando le pregunte al muchacho de la editorial que lo tenia en exhibicion si la biografia estaba a la venta, el me dijo que si. Cuando lo ojee me di cuenta que tenia una de esas joyas que uno se encuentra solamente en librerias de segunda mano, tapadas y cubiertas por telaran-as y justificaciones literarias a lo Jackie Collins. Cuando pregunte el precio, esperando que fuera en dolares, el mismo muchacho me dijo que costaba 20 pesos MN. Por poco me cai pa' atras. Sin vacilar un minuto mas puse el dinero sobre la mesa y me lleve ese libro y otro muy bueno sobre la evolucion de la danza contemporanea en Cuba. Cuando le pregunte al muchacho que cuantos habia vendido del de Pin-era, me dijo que yo habia sido el primero en comprarlo. Esto fue en el penultimo dia de la feria.

No juzgo, esos 20 pesos en MN que yo gaste le hubieran podido comprar a mi madre unos panes mas en la Candeal, por atras por supuesto. Pero es la medida por la que analizo si una novela tan compleja y cercana como la del Yoyo pudiera tener exito comercial en un pais que se ha vuelto tan cinico.

Mantengamos el dialogo, compadre, que esto es lo que falta en Cuba. Y si es sobre literatura, mucho mejor.

Saludos desde Londres.

Aguaya Berlín dijo...

...siguiendo la rima... yo creo que todo depende también de una buena dosis de "publicidad". Si se hubiera dado a conocer el libro que dices, Cuban, claro que la gente hubiera corrido a comprarlo. Más se habló, estoy casi segura, de los libros de recetas de cocina, o de otros escritos "por otros". Así es difícil vender algo en Cuba...

Saludos al club!

El isleño dijo...

vale, Cuban... entiendo tu punto de vista pero coincido con Aguaya en que fue una falla de marketing y publicidad de la editoria, hermano porque aquí esos libros los persiguen... por cierto, es una joya el libro que compraste así "de jamón"... ;-)

Te pongo un ejemplo que mencioné... a finales del pasado año, tras muchos esfuerzos y gestiones personales, Abelardo Estorino logró que el Fondo para el Desarrollo de la Cultura aprobara sufragar una edición de 2'000 ejemplares del diario de raúl Martínez, esencial para comprender la motivaciones y sensaciones que llevaron a la trascendencia a este artista plástico. Ese libro el Ministerio de Cultura lo autorizó pero con determinadas condiciones y, por ello, su presentación no fue en el tradicional Sábado del Libro del Palacio del Segundo Cabo sino fue realizada una tarde entresemana en el teatro del edificio de Arte Cubano del Museo de Bellas Artes para poder controlar la asistencia... Sólo te puedo comentar que llevo desde ese día haciendo gestiones para conseguir dos o tres ejemplares y la respuesta oficial que me dan es que "todos se vendieron entre ese día y el fin de semana" en la librería del propio Instituto del Libro... Otro caso, naturalmente, de muchísima más trascendencia literaria, fue la más reciente edición de Paradiso, la novela más conocida de Lezama, que cuando fué presentada en el Sábado del Libro, según me cuentan amigos que estuvieron, puso en peligro la propia estructura de la vieja casona colonial, pues habían ido a tratar de conseguir un libro 300 o 400 personas y esos son muchos más de los que caben en ese recinto (lo hicieron en uno de los salones de la planta alta, para alejarlo del público)... y así en muchos ejemplos, con temas que pudieramos pensar que son de élites, pero que sumada la aureola de que son "perseguidos" o que han estado "prohibidos", se convierten en perseguidos, best sellers resultado de las propias políticas culturales (si se puede definir como "política cultural" de un país el censurar o limitar la expresión de sus artistas)...

En casi todo el mundo hay editoriales de todo tipo y, aunque unas sencillamente no te impulsen, no estén interesadas en publicarte, siempre cabe la posibilidad de que una pequeña te publique menores tiradas o que el propio autor se costee la impresión de cierto número de ejemplares 8como creo que ha sido este caso).

La primera vez que hablaba de ese libro en el blog de Ivis, sin imaginar que podría parecerme después tan cercano a las experiencias de mi gente, les ponía de ejemplo que varios libros de Amir Valle circulan de PC en PC por toda Cuba y la gente los imprime cada quien pueda en sus centros de trabajo y así ha ido ganando en popularidad su obra, porque puede ser que Internet no esté al alcance de casi nadie, pero ya es mayor el número de gente con e-mail en su oficina y se lo van pasando de uno a otro... Así pasa con las películas o videos más censurados en la Isla, los tienen la gente en sus PC y se lo pasan de uno a otro, solo por el gusto de tirarle una trompetilla a la "prohibición"...

En fin, socio, aunque nada más que sea por los fragmentos de sexo que narra el libro y las 4 o 5 frases realistas que suelta Carmelo a lo largo de la novela (que no son "contrarrevolucionarias", solo que es así como piensa un % grande de la gente), estoy casi convendido que sería un libro bien recibido por el público... resumiendo, con sólo un poco de marketing viral cubaniche (boca a boca y a través de e-mail... echar mano a la bola y al chisme con aquello de que "me han dicho que ese libro estámuy bueno"...) y creo que sería rotundo el éxito de ventas en la isla.

Aguaya Berlín dijo...

Isleño, yo tengo un ejemplar de esa edición de Paradiso que dices!!! Me la mandó una amiguita recientemente. Es una especial por sus 40 años. Aun tiene el precio, a lápiz, en la esquina superior derecha de la primera hoja: 20,00 pesos cubanos.

Saludos al club!!

El isleño dijo...

Esa misma, la de 20 pesos cubanitos NO convertibles, pero que ahora cuestan en la calle 20 pesos CONVERTIBLES!!!! (hace un par de meses compré uno para un regalo y ese fué el precio que pagué "por la izquierda" a un socio de la librería del Palacio del Segundo Cabo... bueno, a ese precio, en cualquier momento llega a general... :-)))

un beso, empapado aún que acabo de llegar de la costa

Aguaya Berlín dijo...

20 convertibles!!!! Oyeeeeee!!!!

De dónde llegaste, de la playa? Yo no me baño en una desde principios del 99
:(

El isleño dijo...

no, hoy fuímos a la costa en Cojímar... ayer y anteayer fuímos a Santa María, por la zona de Marazúl (ahora Tropicoco)... por mail te mando algunas fotos de estos días en que los niños estaban de receso docente y chivan el doble... :-)

un beso